
El salón comedor posee una capacidad para hasta 50 personas en distintas configuraciones y cuenta con aire acondicionado y música ambiental.
La decoración destaca por una sabia mezcla de contrastes entre los tonos metálicos del oro y el cobre con texturas y tonalidades diferentes tendientes a los ocres y las tierras quemadas.
Merecen una mención a parte las arañas de cristal y los frescos del "cupolone" que se abre sobre el espacio de la barra y los baños dónde prevalecen el plata, el negro y las texturas de vidrio en tonalidades verde-gris.
Varios ángeles, habitantes autóctonos del más allá (que es lo que significa en italiano L'Aldilà) supervisan con eterna paciencia el discreto bullicio de los clientes.